Agricultura inteligente · Silo · Sensor de seguimiento del riego

Sensor de control del riego: optimiza el riego de tus cultivos con precisión

El riego de precisión se está convirtiendo en un tema clave para los agricultores que quieren ahorrar agua sin dejar de obtener un alto rendimiento. Gracias a un sensor de control de riego, ahora es posible supervisar el estado hídrico del suelo y adaptar el aporte de agua a las necesidades reales del cultivo. Esta tecnología permite gestionar el riego con mayor precisión, lo que limita las pérdidas, reduce el consumo de agua y maximiza el rendimiento agrícola.

Descubre cómo la integración de un sensor de riego conectado puede transformar la gestión del agua en tu explotación agrícola. En esta página te explicamos cómo funcionan estos sensores, los diferentes tipos disponibles, los criterios esenciales para elegir el más adecuado para tu parcela y las ventajas concretas de nuestra solución de IoT pensada para los profesionales de la agricultura.

¡Estamos aquí para escucharte!

Sensor de control de riego
Referencias
AntargazVitogazPicotyDyneffOleo100NielenBrétéchéAntargaz Energies AntargazVitogazPicotyDyneffOleo100NielenBrétéchéAntargaz Energies

Evalúa tus necesidades de conectividad

¿Por qué integrar un sensor de control de riego en tu explotación?

Sensor de seguimiento - Riego y retos agrícolas

El riego y los problemas agrícolas actuales

El cambio climático, los períodos prolongados de sequía y las restricciones cada vez mayores al uso del agua están imponiendo nuevas exigencias a la gestión del agua en las explotaciones agrícolas. Ante estas limitaciones, los agricultores tienen que lidiar con la incertidumbre y adaptar sus prácticas para garantizar las cosechas sin dejar de preservar los recursos.

En este contexto, la precisión se convierte en un factor clave. Ya no se trata solo de regar, sino de regar en la medida justa. Los sensores de control del riego son una herramienta estratégica para entender mejor la humedad del suelo, seguir su evolución y ajustar los aportes a las necesidades reales de las plantas. Concilian el rendimiento económico y la responsabilidad medioambiental, cumpliendo con las expectativas de una agricultura sostenible.

Plataforma de la red de gas

¿Cómo pueden los datos ayudarte a tomar mejores decisiones sobre el riego?

Un sensor conectado instalado en el suelo recoge de forma continua datos agrícolas esenciales, como la humedad, la temperatura y los niveles de agua. Esta información se transmite luego a una aplicación móvil o a una plataforma de monitorización, donde se centraliza y es fácil de consultar.

Esta visualización de las mediciones te permite identificar con precisión las zonas con estrés hídrico o con exceso de agua. Por ejemplo, si un sensor capacitivo indica que hay suficiente humedad en profundidad, puedes retrasar el riego y así ahorrar varias docenas de litros de agua por parcela. Esta es la base para una gestión inteligente del riego, basada en un análisis concreto de las necesidades hídricas de tus cultivos.

Sensor de control de riego: reducción del consumo de agua y aumento del rendimiento

Reducir el consumo de agua y aumentar el rendimiento

Las ventajas de un sensor de control de riego son muchas:

  • Reducir el consumo de agua hasta un 30-50 %, dependiendo del tipo de cultivo
  • Optimizar la captación de agua en función de la profundidad de las raíces
  • Menor estrés hídrico para las plantas
  • Mejor crecimiento de las plantas y rendimientos más estables
  • Ahorra tiempo y mejorala capacidad de respuesta en la gestión del riego

Gracias a estos datos de medición, el agricultor puede garantizar un riego de precisión que se adapta mejor a cada zona de la parcela. De esta forma, puede cumplir con la nueva normativa sobre el agua y, al mismo tiempo, asegurar su producción agrícola. El sensor se convierte así en un aliado de por vida a la hora de combinar productividad, ahorro y resiliencia.

Entender la tecnología que hay detrás del riego de precisión

Cómo funciona

¿Cómo funciona un sensor de riego conectado ?

Tipos de sensores: capacitivos, tensiométricos, de caudal, de lluvia…

Tipo de sensor Principio de medición Tipo de suelo compatible Precisión / Reactividad
Sonda capacitiva Mide la permitividad del suelo en función de la humedad Suelos arcillosos y franco-arcillosos Alta precisión y respuesta rápida
Sonda tensiómetra Mide la tensión con la que el suelo retiene el agua Suelos ligeros a medios Buena precisión, inercia moderada
Sensor de caudal Mide el volumen de agua que pasa por una tubería Todos los tipos (en tubería) Respuesta instantánea
Sensor meteorológico (lluvia) Registra las precipitaciones en la parcela Todos los tipos Depende de dónde lo pongas

Así pues, los sensores agrícolas ofrecen enfoques complementarios en función de las necesidades de medición. El sensor capacitivo, muy utilizado, proporciona una lectura precisa de la humedad del suelo, mientras que el tensiómetro resulta muy útil para controlar la disponibilidad de agua en el suelo. Los sensores meteorológicos conectados y los caudalímetros completan el sistema para una monitorización global.

Recopilar los parámetros clave que importan

Medidas realizadas

Los sensores de control del riego se pueden usar para medir un montón de parámetros que te ayudan a gestionar el agua en tu granja:

  • Humedad del suelo (nivel y variación a lo largo del tiempo)

  • Temperatura del suelo a diferentes profundidades

  • Tensión hídrica para evaluar el esfuerzo que deben realizar las raíces

  • Caudal de riego (para sensores instalados en el sistema de riego)

  • Precipitaciones registradas por los sensores meteorológicos conectados

Todos estos datos agrícolas nos permiten entender mejor cómo se comporta la parcela en función del riego o del tiempo. Son fundamentales para controlar el suministro de agua con la mayor precisión posible y evitar pérdidas por exceso o por falta de agua.

Se adapta a una amplia gama de aplicaciones agrícolas

Cultivos afectados

Cada cultivo tiene unas necesidades específicas de agua. Por eso, la elección del sensor y la estrategia de riego de precisión depende del tipo de suelo y de la superficie cultivada.

Tipo de cultivo Sensor recomendado
Cereales (trigo, cebada) Sonda capacitiva o tensiométrica
Vine Sonda capacitiva profunda
Horticultura Sensor capacitivo multinivel
Huertos Combinación de sensores capacitivos y meteorológicos
Cultivos de invernadero Sensor de humedad y temperatura

Gracias a estas herramientas conectadas, los agricultores pueden adaptar su sistema de riego a cada parcela, según el tipo de cultivo que tengan plantado. Así se optimiza el consumo de agua, se mejora el rendimiento de los cultivos y se reduce el estrés hídrico.

¿Recopilación, transmisión y visualización de datos ?

Una vez instalados en el suelo, los sensores agrícolas recogen datos precisos sobre la humedad, la temperatura y el caudal de agua. A continuación, esta información se transmite automáticamente a través de redes de baja velocidad, como LoRa, o por 4G, a una aplicación móvil o a una plataforma de monitorización centralizada.

Así, el agricultor tiene acceso a un panel de control claro que le permite ver el estado de cada zona de su parcela. Gracias a este seguimiento continuo, puede planificar el riego de forma más eficiente, comparar los cambios a lo largo del tiempo y ajustar su sistema de riego con mayor precisión.

¿Dónde se coloca y cuál es la profundidad óptima de instalación?

Para garantizar que las mediciones sean fiables, la instalación de los sensores debe adaptarse a la estructura del suelo y al tipo de cultivo. Aquí tienes algunas recomendaciones clave:

Una buena instalación es imprescindible para obtener mediciones de calidad y tomar decisiones acertadas.

  • Instala los sensores en una zona representativa de la parcela (ni demasiado seca ni demasiado húmeda).

  • Elige una profundidad adecuada para que las plantas echen raíces (entre 15 y 30 cm para los cultivos hortícolas, y hasta 60 cm para las vides o los árboles frutales).

  • Si el terreno es heterogéneo, coloca varias sondas por toda la parcela para controlar diferentes zonas.

  • Evita los bordes del campo o las zonas con sombra, ya que distorsionan los datos

Mantenimiento y vida útil del sensor

Por lo general, un sensor de control de riego tiene una vida útil de entre 3 y 7 años, dependiendo del modelo, las condiciones de uso y la frecuencia del mantenimiento. Un sencillo mantenimiento preventivo garantiza la fiabilidad de los datos a largo plazo y optimiza tu inversión a largo plazo.

La elección del sensor de nivel depende de varios criterios, como el entorno, la precisión que se necesite y las características del producto que se vaya a medir. Hay diferentes tecnologías disponibles: radar, ultrasónica y capacitiva.

  • Comprueba con frecuencia que las sondas no tengan depósitos ni obstrucciones

  • Comprueba los datos que se transmiten a través de la aplicación para detectar cualquier anomalía

  • Asegúrate de que tu conexión de red (LoRa, 4G…) funciona bien.

  • Haz una inspección visual después de cada temporada o en cada explotación agrícola

Resultados reales del riego de precisión

¿Cómo eliges el sensor de seguimiento más adecuado para tus necesidades?

Comparación entre el método capacitivo y el tensiométrico

Criterio Sonda capacitiva Sonda tensiómetra
Principio Mide la permitividad relacionada con la humedad del suelo Evalúa la tensión con la que se retiene el agua
Precisión Muy buena precisión, respuesta rápida Buena precisión, respuesta más progresiva
Tipo de suelo Apto para la mayoría de los suelos agrícolas Menos eficaz en suelos muy arenosos
Mantenimiento Mínimo, prácticamente autónomo Requiere un mantenimiento más frecuente
Precio Variable, a menudo un poco más alto Más barato por unidad

La elección entre estas dos tecnologías dependerá sobre todo del tipo de cultivo que tengas, de tu presupuesto y del nivel de precisión que busques. La sonda capacitiva es más versátil y requiere menos mantenimiento, mientras que el tensiómetro puede ser adecuado para un uso ocasional o para explotaciones agrícolas de tamaño medio.

¿Cuáles son los criterios de selección para tus cultivos y suelos?

Estos son los criterios principales que debes tener en cuenta a la hora de elegir el sensor adecuado para tu sistema de riego:

  • Tipo de cultivo: cada especie tiene sus propias necesidades de agua (viñedos, horticultura, cereales, etc.).

  • La estructura del suelo, ya sea homogénea o heterogénea, influye en la distribución de la humedad

  • Objetivo del seguimiento: ¿hace falta un indicador global o una medición precisa a diario?

  • Presupuesto disponible. Número de sondas necesarias. Frecuencia de mantenimiento aceptable.

  • Condiciones climáticas del entorno, profundidad de las raíces, exposición a riesgos

Si comparas estos criterios, podrás identificar la solución que mejor se adapta a tu explotación agrícola. Elegir el tamaño adecuado desde el principio te permitirá sacar el máximo partido a la medición de la humedad del suelo y mejorar la eficiencia del riego.

¿Se integra con tu equipo actual?

Un sensor de riego conectado se puede integrar fácilmente en un sistema agrícola ya existente. La mayoría de las soluciones actuales son compatibles con bombas, estaciones meteorológicas o herramientas de gestión automatizada del riego. Si lo combinas con una plataforma de monitorización centralizada, esta conectividad te permite reunir todos los datos agrícolas esenciales en una sola aplicación móvil o panel de control.

Este enfoque modular permite controlar el riego con precisión, basándose en un análisis cruzado de las necesidades hídricas, la temperatura del suelo y las previsiones meteorológicas. Al optar por una solución agnóstica, mantienes la flexibilidad de tu explotación, al tiempo que ganas en eficiencia y comodidad de gestión.

Nuestra solución en Four Data

¡Tu proyecto de IoT de principio a fin!

Sensores integrados en nuestra plataforma de IoT

Sensores conectados integrados en nuestra plataforma de IoT

En Four Data, desarrollamos soluciones de IoT para la agricultura que combinan sensores conectados y una plataforma inteligente. Nuestros sensores miden con precisión la humedad del suelo, la temperatura y el caudal de agua, y son fáciles de instalar en cualquier tipo de parcela.

Son compatibles con numerosas redes (LoRa, 4G, etc.) y se adaptan a todo tipo de suelos agrícolas. La recopilación automática de datos te libera de las limitaciones técnicas, al tiempo que garantiza un seguimiento fiable de los parámetros clave del riego.

Nuestra solución está diseñada para integrarse a la perfección con tu equipo actual, ofreciéndote una gestión completa y centralizada de tus necesidades de agua.

Visualización sencilla y ayuda para la toma de decisiones

Visualización sencilla y ayuda para la toma de decisiones

<p»>Gracias a nuestra app móvil y al panel de control web, puedes consultar el estado de tus sensores agrícolas con solo unos clics. La interfaz intuitiva te permite ver rápidamente la humedad del suelo, la temperatura por zonas y los datos históricos de cada parcela.

Puedes ver cómo cambian las necesidades de agua, identificar las zonas que hay que vigilar y planificar tus acciones de riego por tu cuenta. Nuestro objetivo: ofrecerte una herramienta clara y práctica, adaptada a tu día a día, para optimizar el uso del agua y garantizar tus cosechas.

Asistencia personalizada de nuestros expertos

En Four Data, no solo te proporcionamos sensores. Te acompañamos en cada paso del camino:

Instalación a medida de sensores en tus parcelas, según tus cultivos y la estructura del suelo

Formación rápida sobre cómo usar nuestra aplicación e interpretar los datos

Un seguimiento periódico por parte de un experto especializado para ajustar tu estrategia de riego a medida que cambian las estaciones

Nuestra misión: ofrecerte una solución fiable y operativa, perfectamente integrada con tu sistema actual, para una gestión inteligente del riego.

Caso práctico de un cliente: ¿cómo mejorar el riego con nuestra solución?Caso práctico de un cliente: ¿cómo mejorar el riego con nuestra solución?

En una finca vinícola del suroeste de Francia, un agricultor estaba sufriendo pérdidas de rendimiento debido a un estrés hídrico que no había sabido prever. Tras instalar los sensores de monitorización de riego de Four Data, pudo controlar con precisión la humedad del suelo a diferentes profundidades en varias zonas de su parcela.

Gracias a los datos recopilados y a nuestra aplicación móvil, ha adaptado sus ciclos de riego, ha reducido su consumo de agua en un 35 % y ha estabilizado el rendimiento de sus cultivos. Con el apoyo de nuestros equipos, ha ganado en capacidad de reacción y comodidad en la gestión, y ha promovido un enfoque de agricultura sostenible entre sus socios.

Pide cita con un experto de Four Data

Hablemos de tu proyecto de riego conectado

¿Te gustaría mejorar la gestión del agua en tu explotación agrícola? Nuestros expertos están a tu disposición para ayudarte a elegir la solución que mejor se adapte a tus necesidades.

Para hablar de tus cultivos, las características de tu suelo y los retos específicos a los que se enfrenta tu explotación agrícola.

Pon en marcha una prueba de concepto (POC) para probar la solución en tu parcela

¿No te decides a comprarla? Aprovecha la oportunidad de hacer una prueba de concepto (POC) para probar nuestra solución en una parcela de control.

Podrás evaluar la precisión de las mediciones, observar el impacto en tu suministro de agua y comprobar que todo funciona bien con tu sistema actual.

💡 Ponte en contacto con nosotros para organizar tu prueba de campo.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre los sensores de riego

Los sistemas de riego conectados se basan principalmente en sondas capacitivas, tensiómetros, sensores de caudal de agua y, a veces, sensores meteorológicos (lluvia, temperatura). Cada tipo de sensor recoge datos específicos sobre el estado hídrico del suelo, la cantidad de agua que circula por las tuberías o las condiciones climáticas locales. Al combinar estas herramientas, los agricultores pueden aplicar un riego de precisión, adaptado a las necesidades de los cultivos, a la vez que reducen el consumo de agua.

Una sonda capacitiva mide directamente el contenido de humedad del suelo detectando su permitividad eléctrica, mientras que un tensiómetro evalúa la tensión de retención de agua, es decir, el esfuerzo que tienen que hacer las raíces para extraer agua del suelo. Las sondas capacitivas suelen ser más precisas y sensibles, y su instalación es más sencilla. Los tensiómetros, por su parte, son económicos, pero requieren un mantenimiento más frecuente. La elección dependerá del tipo de suelo, del cultivo y del nivel de seguimiento que quieras.

Los sensores de caudal se instalan en las tuberías o canales de tu sistema de riego. Miden de forma continua la cantidad de agua que circula, expresada en litros por minuto o m³/h. Estos datos te permiten controlar los volúmenes reales de suministro, detectar posibles fugas o fallos de funcionamiento y ajustar los parámetros según sea necesario. Son el complemento ideal para los sensores de suelo, ya que ofrecen una visión global del funcionamiento del sistema.

La sonda de riego debe colocarse en una zona representativa de la parcela, ni demasiado húmeda ni demasiado seca. Hay que evitar los bordes del campo y las zonas compactadas o con sombra. La profundidad de instalación depende del cultivo: de 15 a 30 cm para hortalizas, y de 30 a 60 cm para viñas o árboles. La instalación es vertical, justo en el centro del sistema radicular, con un buen contacto entre el suelo y el sensor. Una instalación correcta garantiza mediciones fiables.

Todos los cultivos de regadío pueden beneficiarse de los sensores conectados: cereales, viñedos, huertos, hortalizas, cultivos de invernadero… Las parcelas situadas en zonas secas o sujetas a restricciones de agua son las primeras en beneficiarse. Gracias a estos sensores, el agricultor puede adaptar los insumos según las necesidades reales de agua, optimizando el rendimiento de los cultivos sin desperdiciar agua.

El precio de un sensor depende del modelo, las funciones y el número de puntos de medición. Debes contar con un gasto de entre 200 y 500 € por un sensor capacitivo conectado. Es posible que también tengas que pagar por la plataforma, la conectividad (LoRa, 4G) y la instalación. Este coste se amortiza rápidamente gracias al ahorro de agua, al aumento del rendimiento y a una gestión más fiable del riego.