Gestión optimizada de los residuos: cómo gestiona Chamonix sus rutas de recogida con 170 puntos de recogida de residuos de autoservicio conectados

Resumen
13 minutos de lectura · Publicado el 08/06/2026 · Caso práctico de Smart Waste
En este artículo
- Un valle que cambia de tamaño cada seis meses
- Veinte años de rondas de recogida programadas
- 640 contenedores de residuos instalados en ocho semanas
- El verdadero obstáculo no era la montaña
- La frustración que nadie se esperaba
- Una ventaja que no aparecía en ninguna especificación
- Una herramienta que aprende los patrones estacionales y luego te avisa de lo inesperado
- Desde la optimización de rutas hasta la formación en clasificación
- Lo que debes tener en cuenta si gestionas una zona similar
- Preguntas frecuentes
Un punto de recogida conectado es un contenedor de residuos equipado con un sensor que mide su nivel de llenado y envía los datos a una plataforma de supervisión. Así, las rondas de recogida se activan en función del nivel real de llenado, en lugar de según un calendario, lo que reduce el kilometraje, el consumo de combustible y los viajes innecesarios.
El 28 de julio de 2026, en pleno apogeo del verano, ni uno solo de los 640 contenedores equipados estaba lleno. Veinte años de rondas organizadas según un horario, ajustadas al milímetro por equipos que conocen bien su zona, habían dado lugar a un servicio sin desbordamientos, incluso cuando la población del valle se multiplica por siete.
Lo que aportan los sensores no es un reto para ese trabajo, sino una medición. Por primera vez, la Régie Intercommunale Chamonix Propreté sabe exactamente cuánto contiene cada contenedor antes de vaciarlo: lo suficiente para validar dos décadas de trabajo y, a continuación, identificar, con cifras que lo respalden, margen concreto de optimización. Rutas adaptadas a las necesidades reales, menos kilómetros recorridos, sin que el servicio se vea afectado. Así es como se puso en marcha el proyecto y lo que ya les está enseñando a sus equipos.
La flota de un vistazo
170 puntos de recogida, es decir, 640 contenedores conectados:
- 282 contenedores para residuos domésticos
- 190 contenedores para reciclaje (recogida selectiva)
- 168 contenedores para vidrio
Estas columnas pueden ser de tres tipos, según el emplazamiento: en superficie, semisubterráneas y subterráneas.
Tres contenedores, tres tipos de residuos: basura doméstica, reciclaje y vidrio
Mapa de los 170 puntos de recogida instalados en los cuatro pueblos del valle
Un valle que cambia de tamaño cada seis meses
La Mancomunidad de Municipios del Valle de Chamonix-Mont-Blanc agrupa a cuatro localidades: Chamonix, Les Houches, Servoz y Vallorcine. Población residente: 14 200 habitantes. Flujo turístico: 8,5 millones de pernoctaciones en 2025.
Si lo repartimos a lo largo del año, eso supone una media de 23 000 personas más que duermen en el valle cada noche. Y los picos de afluencia no tienen nada de «normales»: en eventos importantes como el Ultra-Trail du Mont-Blanc a finales de agosto, la afluencia se acerca a las 100 000 personas, según la Gendarmería Nacional. Así que un servicio de recogida diseñado para 14 000 residentes tiene que hacer frente, sin previo aviso, a una población multiplicada por siete. Para poder con ello, la Régie cuenta con un equipo de 12 personas dedicadas exclusivamente a la recogida.
A eso hay que añadir una geografía que a veces puede resultar complicada. La zona abarca 217 km², y casi 30 km separan el punto de partida más al sur, en Servoz, del más al norte, en Vallorcine. Vallorcine cierra el valle por arriba: cuarenta minutos en coche para subir, otros cuarenta para bajar, y un puerto que suele estar cerrado entre uno y dos meses en invierno.
Cada viaje para recoger un contenedor medio lleno supone casi una hora y media de viaje en camión para nada. Por otro lado, el centro de Chamonix tiene calles estrechas, mucho tráfico y peatones que miran al Mont Blanc en vez de al camión.
Cifra clave
: En 2025, antes de la optimización, el servicio recorrió 151 381 kilómetros y consumió 98 446 litros de gasóleo en 1 716 rondas de recogida. Esa es la referencia con la que se compararán todos los datos a finales de 2027.
En uno de los puntos de recogida de Houches se nota que ha aumentado el ritmo de recogida, lo cual tiene que ver con las vacaciones escolares
Veinte años de rondas de recogida programadas
El valle fue una de las primeras zonas de Francia en instalar puntos de recogida, a principios de la década de 2000. Después vinieron quince años sin inversiones en infraestructuras.
El calendario de recogida, por su parte, no había cambiado. Cada punto tenía su propia frecuencia heredada, ajustada ligeramente por los conductores que conocían su sector mejor que cualquier hoja de cálculo. Un saber hacer auténtico, pero invisible e intransferible: solo lo sabían unos pocos agentes.
En 2024, la Régie puso en marcha una renovación integral: renovó la flota de contenedores, pasó a un sistema de elevación mecanizado, instaló sensores de nivel en todos los contenedores e implementó un software operativo integrado.
Nota
Una inversión de 3,5 millones de euros, financiada íntegramente con fondos propios, sin ninguna subvención. El objetivo está cuantificado: una reducción del 20 % en el consumo de combustible y el kilometraje para 2027.
- Cada punto se vacía a un ritmo fijo
- Escapadas a Vallorcine para escribir columnas a medias
- Conocimientos técnicos de verdad, invisibles e intransferibles
- No hay datos fiables sobre el nivel real antes del vaciado
- El nivel de cada contenedor se conoce antes del viaje
- Recogida cuando se alcanza un umbral de llenado configurable (80 %)
- Los conocimientos de los agentes, ahora visibles y cuantificables
- Una referencia basada en cifras para orientar y demostrar los beneficios
640 contenedores de residuos instalados en ocho semanas
La operación se llevó a cabo del 13 de abril al 12 de junio de 2026. Cada sensor NOVA RADAR, un sensor de nivel sin contacto diseñado para contenedores de recogida, necesita un sistema de montaje para fijarlo al contenedor.
Los contenedores nuevos llegan con los agujeros ya perforados de fábrica, listos para instalarlo. En los contenedores que ya están instalados, tienes que taladrar y adaptar la fijación in situ, lo que alarga un poco el tiempo de montaje: calcula unos quince minutos por contenedor cuando la estructura esté lista, y algo más si hay que retocar el propio contenedor. El sensor se comunica a través de las redes móviles de bajo consumo LTE-M o NB-IoT, dependiendo de la cobertura disponible en cada ubicación.
La arquitectura se basa en dos pilares complementarios. Four Data proporciona los sensores de nivel, la plataforma de supervisión y el alojamiento de datos en Francia. Mobil Inn aporta iSmartCollect, el software integrado que se ejecuta en las tabletas de la cabina y convierte los niveles medidos en rutas de recogida.
Atención, «
»: en una zona situada en el fondo de un valle, rodeada de paredes que bloquean la señal, la cobertura de la red era el factor más incierto antes de empezar. Era la cifra que más preocupaba al equipo: a fecha de 28 de julio, el 98 % de la flota se había comunicado en las últimas 24 horas y 638 de los 640 contenedores estaban operativos.
Arquitectura del proyecto Chamonix — Four Data (sensores, plataforma, alojamiento) y Mobil Inn (software integrado)
El software iSmartCollect (Mobil Inn) de las tabletas de la cabina convierte los niveles medidos en rondas de recogida
Consejos de expertos
Antes de cada despliegue, hacemos una prueba de cobertura de red in situ para elegir, contenedor por contenedor, entre LTE-M y NB-IoT. En terrenos que bloquean la señal, este paso determina la velocidad de comunicación de la flota y, por lo tanto, la fiabilidad de toda la cadena de decisiones.
Cifras de despliegue — Régie Intercommunale Chamonix Propreté, abril-junio de 2026
La configuración de un vistazo
| Sensor | NOVA RADAR (Four Data), medición por radar sin contacto |
|---|---|
| Redes | LTE-M / NB-IoT, dependiendo de la cobertura de la zona |
| Montaje | Barra de soporte, sin necesidad de taladrar en contenedores preparados de fábrica |
| Tiempo de montaje | Unos 15 minutos por contenedor |
| Umbral de cobro | 80 %, configurable |
| Software integrado | iSmartCollect (Mobil Inn), tabletas en la cabina |
| Alojamiento de datos | Francia |
El 28 de julio, seis semanas después de que terminara el despliegue, 638 de los 640 contenedores estaban operativos y el 98 % de la flota había estado conectada durante las últimas veinticuatro horas. En una zona situada en el fondo de un valle, rodeada de muros que bloqueaban la señal, esa era la cifra que más preocupaba al equipo antes de empezar.
El verdadero obstáculo no era la montaña
Aquí es donde el proyecto se pone interesante, y rara vez es lo que lees en un caso práctico.
Equipar los camiones con tabletas y los contenedores con sensores, para un equipo de recogida, se parece mucho a la vigilancia. Guillaume Pheulpin, director de la Régie, abordó el tema de frente desde el principio, con un enfoque totalmente opuesto, sobre todo con los equipos implicados:
«Tu forma de trabajar lleva veinte años siendo la misma. Gracias a los sensores y al software, vamos a poder demostrar que tu método es el correcto. Un servicio de esta calidad no habría podido durar veinte años si tu trabajo no hubiera estado a la altura. Sobre todo, la herramienta reconoce el trabajo que los equipos ya estaban haciendo y luego nos ayuda a encontrar margen para optimizarlo. Es una auténtica herramienta de aprendizaje…»
— Guillaume Pheulpin, director de la Régie Intercommunale Chamonix Propreté
La herramienta no sirve para corregir a los agentes. Sirve para poner de manifiesto lo que ya estaban haciendo.
Luego fue más allá. En lugar de pedir a los 12 agentes de recogida que se fiaran de una medición electrónica, les pidió que la comprobaran. El sensor marca un 60 %, el agente abre la tapa y echa un vistazo. Este paso, que no aparece en ninguna especificación, resolvió la cuestión de la fiabilidad del hardware antes incluso de que se planteara la optimización. Un sensor que has comprobado tú mismo ya no es un chivato, es un instrumento.
Sin esa base, la herramienta se habría quedado inservible en una semana. Una tableta que nadie quiere usar deja de usarse muy rápido, y nadie puede echarle la culpa al software.
«Puedes darle las llaves de un Porsche a un conductor, pero si no quiere, no lo hará». te digo
— Guillaume Pheulpin, director de la Régie
Un error muy común
: presentar los sensores como una herramienta para controlar a los agentes. Al ser percibido como un «chivato», el sistema queda inutilizado en cuestión de días. En Chamonix, el enfoque inverso —validar el trabajo ya realizado y luego dejar que los propios equipos comprueben las mediciones— fue la verdadera clave del éxito, más que la tecnología en sí.
La frustración que nadie se esperaba
No vino de donde se esperaba. El problema no era que te midieran, sino tener que rendirte.
Pasar por un punto de recogida, ver que está por debajo del límite y que no te dejen vaciarlo… cuando veinte años de experiencia en el trabajo te dicen lo contrario. «Sí, pero lo hago el lunes porque sé que para el miércoles ya no tendré tiempo y para el jueves se me acumulará el trabajo».
Ese razonamiento no es un mal hábito. Es experiencia, adquirida precisamente porque ninguna herramienta te lo indicaba. La dificultad del proyecto no está en aprender a leer datos, sino en desaprender una heurística que ha funcionado bien durante dos décadas. Lleva tiempo, y hay que explicar por qué. Probablemente sea el coste más subestimado en este tipo de implementaciones.
Una ventaja que no aparecía en ninguna especificación
Verano de 2025. Un agente aparca junto a un punto de entrega oculto entre un seto. Se cuela entre el seto y el camión, sin que se le vea desde la carretera, y se cae por una boca de alcantarilla. Sale por su cuenta, porque es alto y la caída no fue muy profunda. Con otra complexión física, o si el pozo hubiera sido más profundo, la historia podría haber acabado de otra manera.
Pero ahora el sistema sabe cuánto tiempo lleva cada punto. Siete minutos de media en ese caso. Si pasan quince, algo va mal. La detección de anomalías en los tiempos de presencia se convierte en un mecanismo de protección para los trabajadores que están solos, sin necesidad de sensores adicionales ni de seguimiento individual: no se trata de rastrear al trabajador, sino de detectar una duración que se sale de lo normal.
Lo mismo pasa si se va la luz en la cabina o si tienes un altercado con un usuario. En una zona donde los conductores rompen un retrovisor cada semana en temporada alta, y donde algunos dejan el trabajo por los riesgos de la carretera, reducir el número de viajes no es solo un ahorro de gasóleo. Es una forma de reducir el riesgo para el equipo.
Una herramienta que aprende los patrones estacionales y luego te avisa de lo inesperado
En una zona turística, la estacionalidad es bastante predecible. Las vacaciones escolares no cambian de fecha, los grandes eventos deportivos se celebran siempre en las mismas fechas y los conciertos se anuncian con seis meses de antelación. Por eso, el primer año de funcionamiento lo pasas aprendiendo este ciclo: los sensores registran, sector por sector, cómo se va llenando la flota según la temporada y el número de visitantes.
Es cuando aprendes ese ciclo cuando la herramienta adquiere su segunda dimensión. Una flota cuyo comportamiento normal ya conoces se convierte en una en la que lo anormal salta a la vista de inmediato: un tráfico excepcional que no figura en el calendario, un contenedor que de repente se llena más rápido de lo habitual, una desviación gradual en un sector. Son cosas que ningún plan puede prever y que la herramienta detecta en cuanto ocurren.
Guillaume Pheulpin resume el proceso en tres etapas: primero, aprender; después, consolidar; y, por último, apoyarte de forma duradera en la herramienta para hacer un seguimiento de la flota y hacer frente a los imprevistos.
| Fase | Función del sensor | Qué genera |
|---|---|---|
| 1.º curso | Aprendizaje | El ciclo estacional de la flota, sector por sector |
| 2.º curso | Consolidación | Consolidar el modelo de ruta |
| 3.º curso y siguientes | Detección | Incidentes inesperados, desviaciones, reequilibrio de la flota |
Un ejemplo concreto de esta tercera fase: si un contenedor se llena diez veces más rápido que los de al lado, eso indica que hay un desequilibrio en la ubicación. Si pones otro justo al lado, ya no tendrás que irte hasta todo un sector solo por un punto saturado. El sensor ya no solo decide la ruta de hoy, sino que reorganiza toda la flota.
Ya se notan los primeros cambios. En un punto de recogida de la localidad de Chamonix, se han hecho 4 viajes en 2 semanas, frente a los 2 viajes en 4 semanas que hubo justo después: una reducción del 50 % en el número de viajes.
Detección de anomalías: se puede configurar una alerta en cuanto un punto supere un umbral de variación durante un periodo definido
Desde la optimización de rutas hasta la formación en clasificación
Más allá de la logística, los indicadores tienen una segunda función: apoyar la gestión del cambio y dar a la Régie un enfoque nuevo y más educativo tanto con los vecinos como con los representantes electos.
«Hay un punto de recogida para 250 vecinos, otro igual para otros 250 vecinos, y no tienen los mismos hábitos. Un barrio generará 500 kg de residuos y el otro, 200. Entender esa diferencia podría significar organizar grupos de trabajo sobre buenas prácticas».
— Guillaume Pheulpin, director de la Régie
Los datos recopilados, sector por sector, se convierten en una herramienta de política pública. Muestran dónde funciona la clasificación y dónde avanza más despacio, con un nivel de detalle que ninguna encuesta declarativa podría alcanzar. Además, replantean una consigna que todos los directores de la Régie conocen:
«Mis representantes políticos me dicen que reduzca la cantidad de residuos. Yo les digo que nunca la reduciré, que no puedo hacerlo, que soy pasivo: yo solo recibo los residuos. Los que los generan son tus vecinos».
— Guillaume Pheulpin, director de la Régie
Un servicio de recogida no reduce los volúmenes, sino que los registra. Pero ahora puede indicar con precisión dónde hay que centrar la prevención y documentar sus intercambios tanto con las autoridades como con los vecinos. La Régie cambia de función: ya no se limita a recoger residuos, sino que contribuye a las decisiones de la zona.
Lo que debes tener en cuenta si gestionas una zona similar
La parte técnica es la más fácil. Ocho semanas para 640 contenedores, con el 99,7 % de la flota en funcionamiento, en una zona de 217 km² donde hay 30 km de distancia entre los dos extremos de la flota. Pero ahí no es donde se decide el éxito del proyecto.
Prevé un recurso específico para las operaciones. Los datos que nadie consulta no aportan nada. En una Régie pequeña, el tiempo que se ahorra con las primeras optimizaciones es precisamente lo que financia este puesto. En una autoridad más grande, necesitas que alguien lleve la iniciativa desde el primer día.
La forma de enfocar las cosas con los equipos condiciona todo lo demás. Presentar la herramienta como una forma de validar el trabajo ya realizado y, a continuación, hacer que los propios agentes comprueben las mediciones: dos decisiones que no cuestan nada y sin las cuales nada funciona.
Establece tu punto de partida antes de empezar. Kilometraje, consumo de combustible, horario de recogida, número de rutas. Sin esas cifras, no puedes demostrar la mejora, aunque sea real. La Régie de Chamonix ha revisado su propia referencia para 2025 para poder hacer una comparación a finales de 2027.
Ventajas de un vistazo
Gestionar según las necesidades reales en lugar de según el calendario: menos kilómetros y menos gasóleo, menor exposición para los equipos y datos que sirven de base para las decisiones del departamento, sin que el servicio se vea afectado.
¿Y ahora qué?
El proyecto está entrando en su fase de aprendizaje, en la que los equipos, las herramientas y el entorno aprenden a trabajar juntos. Las rondas se van ajustando semana tras semana, los hábitos se consolidan y los datos empiezan a contar la historia del valle.
La Chamonix Propreté Régie ya tiene todo lo que necesita para llevar a cabo su estrategia: una red operativa de puntos de recogida conectados, equipos que se han implicado de lleno con la herramienta y un método que ha conseguido que la gestión del cambio sea un punto fuerte del proyecto en lugar de un obstáculo.
Lo que viene ahora se va viendo sobre la marcha: ir perfeccionando las rondas de recogida temporada tras temporada, poner en marcha la campaña de sensibilización sobre la clasificación de residuos y hacer que los datos se conviertan en un lenguaje común entre la Régie, los representantes electos y los vecinos. En Chamonix, la recogida ya no se rige por el calendario, sino por las necesidades reales. Y todo el valle sale ganando con ello.
Lo más destacado en fotos de la expedición por el valle de Chamonix-Mont-Blanc
Preguntas frecuentes
¿Te encargas de gestionar una red de puntos de entrega?
Tanto si gestionas una red de puntos de entrega conectados en una zona con una marcada estacionalidad, en un terreno que bloquea la señal o en un territorio muy extenso, el equipo de Four Data puede mostrarte qué es lo que realmente se puede medir en tu ubicación… y qué no.
Caso práctico elaborado junto con la Régie Intercommunale Chamonix Propreté y su director, Guillaume Pheulpin. Solución implementada por Four Data (sensores de nivel NOVA RADAR, plataforma de supervisión y alojamiento en Francia) y Mobil Inn (software integrado iSmartCollect).
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